¿QUÉ INFIERNOS ES EL AMOR?

Mira Quién habla –

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¿Qué es el infierno? Yo sostengo que es el sufrimiento de ser incapaz de amar” – Fiódor Dostoievski

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A SIMPLE VISTA…

¿Qué infiernos es el Infierno?… El autor, lejos de centrarse en desarrollar el típico y azufranado escenario en llamas de diabólicos y bailarines seres, mitad cabra mitad hombre, de puntiagudas colas y amenazantes tridentes., de irónicas y malvadas sonrisas, etc… y teniendo en cuenta que el Infierno es el Infierno, considero que la expresión es acertada pero no real. Digo esto porque bíblicamente el infierno es un lugar, realmente real y no tan figurado o espiritual como algunos afirman u otros niegan rotundamente. El infierno se encuentra en el interior de la tierra y alberga a los ángeles que se rebelaron junto al diablo, antes llamado Lucero y después Satanás o Serpiente Antigua, donde permanecen custodiados y encarcelados en espera del Juicio Final, cuando serán arrojados junto con Satanás a una muerte eterna, simbolizada y nombrada como Lago de Fuego y Azufre.

Dostoievski expone con clarividente sabiduría que en nuestras humanas vidas lo más parecido al infierno es la ausencia o incapacidad de amar. O de ser amado, añado yo, pues dicen los expertos, que el hombre tiene una capacidad ilimitada de recibir amor, esto quiere decir que nunca se saciaría de recibir amor. Ahora bien, el problema no está tanto en el recibir sino en el dar, ¡ay ay ay!… aquí es donde empiezan los problemas, porque los expertos también dicen que el hombre es egoísta por naturaleza, esto quiere decir que “lo de dar, lo justo… y si doy pues luego exijo”, de aquí que los hombres en las cosas del amor empezamos bien (entre comillas), pero, por muy buenas intenciones que pongamos,  acabamos como unos zorros (también entre comillas).

Podría extenderme mucho mucho sobre esto pero creo que ya hay mucho escrito y por escribir, pero lo que quiero plantear es algo que rompa con ciclos y ciclos y bucles y bucles de relaciones estériles, infructuosas, frustrantes, decepcionantes, pero sobre todo dolorosas. ¿No será que el problema no está tanto en el dar sino en el recibir? ¿No será que no sabemos recibir amor? O pensándolo bien, ¿no será que ni siquiera es un problema de dar o de recibir amor? ¿No será que ni siquiera sabemos qué es amar, o que ni siquiera sabemos que es el amor?

Y este es mi planteamiento: NO SABEMOS QUÉ ES EL AMOR, y si no sabemos qué es, ¿cómo narices vamos a amar? Entonces, antes de plantearnos qué infiernos es el Infierno, ¿no sería mejor que nos planteáramos QUÉ INFIERNOS ES EL AMOR?

Así pues, para conocer el amor yo no comenzaría tan abajo, por el Infierno, ni un poco más arriba, en la tierra, sino mucho más arriba, en el cielo. Para ello, leamos las palabras de un hombre conocido con el apodo de ‘boanerges’ (hijo del trueno’, haciendo honor a su carácter, pero que llegó a ser conocido como el discípulo amado, o del amor. Juan, un anciano ya, preocupado por la deriva pagana que la doctrina de los primeros cristianos había tomado setenta años después de la muerte de Jesucristo, intenta plasmar en sus cortas epístolas lo más fundamental de las enseñanzas de Cristo, y precisamente escoge EL AMOR… y que… DIOS ES AMOR, escribiendo las siguientes palabras desde su exilio en la isla de Patmos en Grecia:

“Queridos amigos, sigamos amándonos unos a otros, porque el amor viene de Dios. Todo el que ama es un hijo de Dios y conoce a Dios. Pero el que no ama no conoce a Dios, porque Dios es amor. Dios mostró cuánto nos ama al enviar a su ÚNICO Hijo al mundo, para que tengamos vida eterna por medio de él. **En esto consiste el amor verdadero: no en que nosotros hayamos amado a Dios, sino en que él nos amó a nosotros** y envió a su Hijo como sacrificio para quitar nuestros pecados.

Queridos amigos, ya que Dios nos amó tanto, sin duda nosotros también debemos amarnos unos a otros. Nadie jamás ha visto a Dios; pero, si nos amamos unos a otros, Dios vive en nosotros y su amor llega a la máxima expresión en nosotros” (1ª de Juan 4: 7-12 NTV)

EN POCAS PALABRAS: “NADIE DA LO QUE NO TIENE”.

…Y no digo más.

Y MIRA QUIÉN HABLA…

Fiódor Mijáilovich Dostoyevski (1821- 1881)

Fue uno de los principales escritores de la Rusia zarista. Sus obras se centran en el individuo y la influencia del contexto político, social y espiritual. Es considerado uno de los más grandes escritores de Occidente y de la literatura universal. Su obra cumbre fue ‘Crimen y castigo’, publicada en el año 1866. La mayor parte de los críticos coincide en afirmar que Dostoyevski y Dante Alighieri, Shakespeare, Cervantes y Víctor Hugo han influido decisivamente en la literatura del siglo XX, , especialmente en lo que al existencialismo y al expresionismo se refiere. Es considerado uno de los precursores del existencialismo  y probablemente el mayor representante de la literatura existencialista.

Dostoyevski ha escrito: «Si Dios no existe, todo está permitido». He aquí el punto de partida del existencialismo. Efectivamente todo es lícito si Dios no existe, y como consecuencia el hombre está «abandonado» porque no encuentra en sí ni fuera de sí la posibilidad de anclarse. Y sobre todo no encuentra excusas.

Otra idea que Dostoyevski manejó es que «la idea de la naturaleza humana que surge es imprevisible, perversa y autodestructiva; sólo el amor cristiano puede salvar a la humanidad de sí misma, pero ese amor no puede ser entendido desde la sensibilidad filosófica».

Y OJO AL DATO…

Solemos creer que los intelectuales pecan de teóricos, y puede que así sea, pero he aquí que este no es el caso. Echemos un vistazo rápido al corazón atormentado de Fiódor Dostoyevski para comprobarlo:

• Nació en el seno de una familia acomodada y desestructurada. Su padre, encargado de su educación, era médico, pero con el destructivo vicio de la bebida, además de tener una fuerte personalidad y una actitud dictatorial, todo lo contrario que su madre, una mujer cariñosa, de buen carácter y amante de la cultura:

• En 1837, murió la madre a causa de una tuberculosis. En 1839 falleció su padre, asesinado a manos de sus siervos, hartos del comportamiento despótico de su amo. En esa época de estudiante el futuro escritor empezó a aficionarse al juego y se convirtió en un ludópata, lo que le acarreó numerosas deudas y muchos problemas emocionales a lo largo de su vida. La muerte violenta de su padre contribuyó a que el joven Dostoievski sufriese una crisis nerviosa y empezara a padecer sus primeros ataques epilépticos.

• Su insociabilidad y su sentido de la justicia lo llevaron a militar en células clandestinas opositoras al zar. Sufrió una condena a muerte y la deportación a Siberia. Cuatro años de trabajos forzados en condiciones muy penosas.

• Perdió a su mujer a causa de la tuberculosis. También falleció su hermano Mijaíl , a quien estaba muy unido. El desamor llegó al corazón del atormentado Fiódor, que se encontró con que su bella y nueva prometida lo engañaba con un estudiante, y rechazó su proposición de matrimonio.

• Viajaba constantemente por Europa  para olvidarse de los múltiples acreedores que lo acosaban por deudas de juego. Murió en 1881 a los 59 años a causa de una hemorragia pulmonar.

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Si alguien puede a hablar del amor cuando su vida ha sido un infierno, es Dostoievski. Pero además, si desde ese infierno se atreve a hablar del AMOR DE DIOS, entonces o es un loco o es un gran hombre.


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