CLAROS Y TRANSPARENTES: UN ASPECTO RESPECTO A ESE ASPECTO

SEAMOS CLAROS Y TRANSPARENTES

–––

“ Despreciado y desechado entre los hombres, varón de dolores, experimentado en quebranto; y como que escondimos de Él el rostro, fue menospreciado, y no lo estimamos. ”
(Isaías 53: 3 – LA BIBLIA versión RVR60)

***

Y… VAYAMOS POR PARTES:

“ DESPRECIADO Y DESECHADO ENTRE LOS HOMBRES, VARÓN DE DOLORES, EXPERIMENTADO EN QUEBRANTO ”

Dicen que una imagen vale más que mil palabras, ahora bien, voy a intentar darle la vuelta a este dicho para que solo unas palabras describan esa imagen:

Respecto a este sufriente aspecto, Despreciado, desechado, varón de dolores, experimentado en quebranto… quisiera aclarar que ese «‘personaje» esculpido y tallado de los crucifijos, de las obras iconoplastas y de los altares en los templos religiosos, tan entrañable como popular en nuestras culturas, no hace justicia en cómo quedo realmente ese cuerpo después  del castigo que recibió. y que líneas abajo entro en mayor detalle.

Y no, no estaba solo, estaba ENTRE LOS HOMBRES… Por causa de los hombres, ajusticiado por los hombres y muriendo por los hombres. Y cuando digo hombres digo naturaleza humana, o sea tú, o sea yo, o sea todos los hombres nacidos y por nacer, todos estábamos allí entre Él, con Él, en contra de Él…

“ Y COMO QUE ESCONDIMOS DE ÉL, EL ROSTRO ”

Cuando escondemos el rostro de alguien, pudiera ser por varias razones, a saber: vergüenza, culpa, pena, venganza, desprecio, menosprecio, indiferencia, etc, etc, etc… Ahora bien, para mí el motivo fue por ‘asco’, -¡asco dices!… explícate…- si claro me explico.

Respecto a ese aspecto, a su aspecto, déjame que siga describiendo el aspecto de ese ‘varón de dolores y quebrantos’ para que puedas entender por qué digo ‘asco’:

La ciencia, la historia, la lógica, el sentido común, etc, etc, etc debieran revelarnos con un mínimo de imaginación, como quedaría un hombre después de haber recibido el castigo de tan bestial paliza. El castigo de innumerables azotes de látigos, cuyas puntas de hierro y piedras cortantes, se clavaban en el cuerpo del azotado, arrancando al separarse trozos de carne y músculo, para a caer una y otra vez en ese cuerpo…

Un cuerpo del cual la piel y la carne colgaban a jirones, dejando a la vista músculo, tendón y hueso…

Una cara… … si pudiera llamarse cara,  una cara sin cara, un rostro sin rostro, desfigurado, ensangrentado, hinchado, amoratado por los golpes y puñetazos que brutales y ensañados soldados-mercenarios usaban como blanco de sus iras, de sus odios, de sus rabias, de sus burlas, de sus frustraciones…

Y los ojos… unos ojos inyectados en sangre, apenas visibles en medio del hinchazón… y… que no dejaban de mirar… de mirar a… ¿de mirar a quién?… Pues a tí, a mí, a todos los hombres, mejor dicho a nuestras espaldas, pues… COMO QUE ESCONDIMOS DE ÉL, EL ROSTRO.

Pero… ¿quién es EL?… ¿de quién es ese cuerpo?… ¿de quién es ese rostro?… ¿de quién son esos ojos?… Yo se que tú sabes quién es Él, Él es Jesús… al que llamaban ‘El Rey de los judios’, al que llamaban El Salvador del mundo’, al que llamaban ‘El Hijo de Dios’…

“  ”FUE MENOSPRECIADO, Y NO LO ESTIMAMOS ”

Si, asco, asco que debiera transformarse en culpa porque fue por tu culpa, fue por mi culpa, fue por la culpa de todos los hombres. Culpa que debiera transformarse en lagrimas, y lagrimas en agradecimiento, agradecimiento porque no fue obligado, fue voluntario, porque fue por amor, pero… Pero, sin embargo FUE MENOSPRECIADO…

si,  tú, y yo, y todos los hombres, y lo seguimos haciendo. Y NO LO ESTIMAMOS… si,  tú, y yo, y todos los hombres, y lo seguimos haciendo…

¿Hasta cuando… si,  tú, y yo, y todos los hombres lo seguiremos haciendo?

***

Espero haber sido claro… y transparente.

‘Un hombre no puede disminuir la gloria de Dios por no creer, al igual que un loco no puede apagar el sol por escribir “oscuridad” en la pared de su habitación.’ (C. S. Lewis)

Y hasta aquí solo palabra de hombre, a continuación SOLO PALABRA DE DIOS…

***

“ Despreciado y desechado entre los hombres, varón de dolores, experimentado en quebranto; y como que escondimos de Él el rostro, fue menospreciado, y no lo estimamos. ”
(Isaías 53: 3 – LA BIBLIA versión RVR60)


¿Te gustó este artículo?

Eres libre de compartir los contenidos de este blog siempre que cites al autor. El autor de este blog niega a cualquier persona o entidad de gestión de derechos de autor la autoridad de cobrar a terceros por reproducir los contenidos de este blog.

Comparte esta entrada en
  • Facebook
  • Twitter
  • Google Plus
  • Email

0 comentarios

Deja un comentario. Tu dirección de correo electrónico no será públicada.

Los campos necesarios están marcados con un asterisco.